La primera visita al cliente, fue muy importante, ya que se encontraba en obra gris, se tomaron medidas y definió la ubicación de tomas eléctricas, hidrosanitarias y a su vez tener una idea de la cantidad de iluminación natural que ingresaba al proyecto. Esto juega un papel importante al momento de escoger el material y las diversas combinaciones que se pueden lograr.

La cliente nos indicó muy claramente que deseaba una cocina blanca.

El proceso de diseño tomó alrededor de 3 semanas. Cada semana revisábamos el avance y/o cambios realizados para que la cocina quede a su completa satisfacción y necesidad. Nosotros como diseñadores, consideramos, además, muy importante la funcionalidad y la ergonomía de la misma.

La revisión final del diseño se coordinó tanto con los clientes y el arquitecto de la obra para definir puntos importantes.

Para la fabricación se realizó nuevamente la toma de medidas, para verificar que nuestros modulares coincidan con exactitud en la obra. El proceso de instalación, nuestros modulares llegan pre armados a la obra. Damos absoluta importancia a cada uno de los detalles en la obra y cuidados de instalación, como funcionamiento perfecto en cada uno de los herrajes y accesorios colocados.

Dando con ello…

la cocina de ensueño de nuestro cliente.